"Sin ego no existes, es el que aglutina la esquizofrenia."
Rubén Dario
De nuevo no pude dormir, pero esta vez me quedé levantado, sólo mirando a la luna, llena como una enorme farola rodeada de bruma, me miré en ella y pensé en el caso que tiene mostrarnos cual somos, si una nube puede cubrirnos hasta hacernos desaparecer. Y desaparecer es lo que me produce miedo, quiero que se me mencione, me reconozcan, ser alguien a los ojos de los demás, no el fantasma en que me estoy convirtiendo. A dónde me puede llegar esta necesidad. Escribo esta bitácora con ese objetivo, pero a la vez me desnudo tan íntimamente que no quiero que me vean, pero tal vez se trata de pudor, uno falso, que esconda mis verdaderos motivos.
Esta necesidad, se convierte vital cuando se trata de trabajo, veo pasar a mis compañeros, pavonearse con sus logros minúsculos y no entiendo a los que caen ante el espejismo. Quizá el ego necesite cacarear para que todos lo miren, pero no quiero caer en el juego. Necesito el reconocimiento pero no soy capaz de hacer lobbing para recibir los aplausos. Mi ego es de los peores, de esos soterrados que disfrutan atormentando a sus propietarios cuando nadie los nota, y cuando si lo hacen nos obliga a pasar a un segundo plano aparentando humildad. Tengo un ego enfermo que no sabe como valorarse.
Esta necesidad, se convierte vital cuando se trata de trabajo, veo pasar a mis compañeros, pavonearse con sus logros minúsculos y no entiendo a los que caen ante el espejismo. Quizá el ego necesite cacarear para que todos lo miren, pero no quiero caer en el juego. Necesito el reconocimiento pero no soy capaz de hacer lobbing para recibir los aplausos. Mi ego es de los peores, de esos soterrados que disfrutan atormentando a sus propietarios cuando nadie los nota, y cuando si lo hacen nos obliga a pasar a un segundo plano aparentando humildad. Tengo un ego enfermo que no sabe como valorarse.


0 comentarios:
Publicar un comentario