"Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos."
Jorge Luis Borges
En este momento me encuentro inmerso en el recuerdo. Preparando el taller de autobiografía he sentido la poderosa fuerza de la rememorización. En las habitaciones ocultas de la memoria se van abiendo puertas, se abren cajas de donde escapan frases, aromas, voces, imágenes (fijas o en movimiento) que me traen la nostálgia, bendita nostalgia que me permite objetivar quién soy, quién he sido.
Revisar nuestra vida nos permite reconciliarnos con nuestros yos, aquellos que nos han moldeado y a quienes les debemos lo que somos, pero esta acción también nos permite curar heridas y reconciliarnos con nosotros mismos.
Conforme avanzo me voy sintiendo más aliviado, sin ese pesado lastre que me impide avanzar en el camino de la trascendencia, no porque busque el reconocimiento, la fama, sino porque espero hacer algo que ayude a mi entorno, a quienes me rodean, en justa retribución por lo mucho que he recibido todos estos años.
Revisar nuestra vida nos permite reconciliarnos con nuestros yos, aquellos que nos han moldeado y a quienes les debemos lo que somos, pero esta acción también nos permite curar heridas y reconciliarnos con nosotros mismos.
Conforme avanzo me voy sintiendo más aliviado, sin ese pesado lastre que me impide avanzar en el camino de la trascendencia, no porque busque el reconocimiento, la fama, sino porque espero hacer algo que ayude a mi entorno, a quienes me rodean, en justa retribución por lo mucho que he recibido todos estos años.


0 comentarios:
Publicar un comentario