
"Hay que escuchar a la cabeza, pero dejar hablar al corazón."
Marguerite Yourcenar
Me duele el corazón. Como caja de resonacia, todo lo que se deposita en el se magnifica, se convierte en una masa imposible de controlar. En medio de la noche descubro todos mis errores, las veces que he callado, las ocasiones en que negué una sonrisa o eludí una mirada. También surgen los sentimientos agobiantes producidos por el incumplimiento de mi parte, por dejar aplazados mis compromisos, por fallar conscientemente a los que quiero. Estoy pagando y duele. El imsomnio me tortura con señales del pasado y me impide vivir el presente.


0 comentarios:
Publicar un comentario