sábado, 20 de febrero de 2010

El secreto


"Todos tenemos una vida pública, una vida privada y una vida secreta."
Gabriel García Márquez

Mi insomnio tiene un origen, una voz callada, que me destruye por dentro, es la encargada de recordármelo a diario... La persona que duerme a mi lado no conoce mis secretos, ni sabe de mi vida pasada. El nombre con que me llama lo tomé al vuelo el día que le conocí, mi historia se ha creado paso a paso, para satisfacer sus fantasía y para darle la certeza de lo auténtico, como un bote salvavidas emocional. Pero mi vida real se encuentra escondida. No tiene idea de la cantidad de pastillas que consumo para aparentar la agudeza diurna del sueño reparador. Para él he construido un castillo de humo, una torre de naipes que se sostiene precariamente en su confianza. Me he convertido en el carcelero de sus ilusiones, a su vez, lo he convertido en el prisionero de mi red de mentiras. Este secreto, como la humedad, ha permeado las paredes y amenaza con derribarlas. Cada vez se hace más duro mantenerla en pie, pero no existe otra opción, ha pasado el tiempo de la verdad, que si esta saliera a relucir no habría otro camino que el fin, la derrota. Pero al verlo tan tranquilo, respirando acompasadamente durante el sueño no me atrevo a revelar nada, en este caso la verdad es más dolorosa que la mentira. Creo que lo amo (esa es otra mentira que he construido para mi) y eso me mantiene en la firmeza de evitar la destrucción de nuestra relación, lo único que el tiene para ser feliz, lo único que yo tengo para no morir.

0 comentarios: