viernes, 2 de abril de 2010

La indignación


La indignación moral es la estrategia tipo para dotar al idiota de dignidad.
Herbert Marshall McLuhan

Esta semana ha sido intensa en los medios de comunicación y las redes –pretendidamente- sociales, la indignación de las masas se respira en el ambiente. Aún no hay resultados claros de las investigaciones, pero haber creído de buena fe que, correr la voz, retwittear, reenviar correos electrónicos con fotos y teléfonos, haría la diferencia en el terrible caso de una indefensa niña (nunca mejor aplicado el término dadas las características de discapacidad de la menor) que terminó sin vida y en medio de un misterio sobre su muerte.
Ya no importa quién o quiénes son los responsables, se ha desatado la ira y mientras en algunos espacios se reclama a los medios de comunicación tradicional por apadrinar una difusión masiva del tema inicial (la desaparición) sólo por el círculo económico en que se movía la familia, en el mundo virtual se pide la cabeza de la madre (olvidándose de que también formaron parte en este correr la voz), no por justicia, sino en venganza por haber participado en lo que parece un engaño para encubrir el crimen.
No se busca quién lo hizo (el crimen), sino quién pague (la pretendida burla a la buena voluntad de los internautas). En este momento todos tienen un punto de vista, una opinión, una teoría y los que sienten que les tomaron el pelo publican en la red sus peroratas y dictan sentencia fuera de las cortes. Las redes sociales son así de veleidosas, pueden entregar su apoyo en bloque-nunca incondicional- pero hay de quién pretenda sacar provecho de ellas.
La memoria es corta, y mientras avanza la investigación de este caso, la indignación se diluye, se convierte en comentario al margen. En algún lugar oscuro se prepara la siguiente campaña, el siguiente trend topic de la semana, que active el desenfreno sin razonamiento de las redes sociales, porque en ellas importa estar en el momento, ser parte de la acción, sin importar cúal sea. Bendito sea el entusiasmo sin objetivo de las redes.

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