miércoles, 10 de marzo de 2010

El concierto


"Hemos sido llamados al concierto de este mundo para tocar de la mejor manera posible nuestro intrumento."
Rabindranath Tagore

Este fin de semana nos fuimos de concierto. Coldplay estuvo en México.
No soy un verdadero fan de estos británicos, quien-duerme-a-mi-lado sí lo es, por lo que desde octubre ya habíamos apartado nuestro lugar en el Foro Sol.
La llegada, dos horas antes del inicio anunciado del concierto (aunque comenzó 1 hora y 20 minutos después de la hora prevista), mientras tanto cerveza y papas, helados y paletas. Buen ambiente. Qué pena por los teloneros mexicanos de Le Barón, muy mal sonido por lo que ni encendieron ni lograron hacerse escuchar, funcionaron como una música de fondo un tanto desabrida, lo poco que se escuchaba sonaba tan ochentero que me sentí en otro lugar, en otra época, nada innovador, sonaba a lo ya conocido, pero no lo mejor. Más tarde Bat For Lashes, las verdaderas teloneras, las oficiales de la gira, consiguieron calentar a un público, mayoritariamente jóven, que estaba más interesado en beber y conversar que en lo que sucedía en el escenario, música, a veces darketa, a veces tribal, me pusieron los pelos de punta y me descubrieron a mis nuevas favoritas musicales. La prensa señala que 55 mil personas (yo una de ellas) se emocionaron a con las primeras notas de lo que ya se considera el concierto del año en México. Coldplay hizo suyo a los fans y a quienes no lo somos. Dos buenas horas de música (sin contar a los teloneros). Bailamos, cantamos, nos reimos con los globos, los fuegos artificiales, las mariposas de papel. Dos horas más para salir del lugar, pero con el disco que nos regalaron a la salida continuamos la fiesta en el auto, de regreso a casa.
Muy buena noche, cansado llegué a la casa, feliz de ver que quien-duerme-a-mi-lado lo disfrutó al máximo, emocionado hasta el cielo. Yo, como hace mucho no lo conseguía, logré conciliar el sueño, profundo y reparador, hasta entrada la mañana del día siguiente.

0 comentarios: