
"La mejor medicina es un ánimo gozoso."
Salomón
No puedo evitar sentirme eufórico con lo que me está pasando en la vida. Luego de una larga pausa profesional, impasse creativo, estancamiento mental, las cosas se van alineando, me reinvento y me lanzo al vacío con una nueva perspectiva laboral. Dejando de lado los miedos, ahora enfrento los retos por venir con una intensidad que no me conocía, pero sobre todo con esperanza, dejando de lado las nubes grises que siempre me acompañan, o acompañaban.
No sé que me depara el futuro, pero desde dónde estoy es luminosos, quizá no más próspero, pero emocionante, desafiante, nuevo y diferente. ¿Quién no siente una excitanción profunda por lo desconocido? A estas alturas del partido un raspón más o uno menos no hace daño, al contrario, me demuestra que algo bueno está por venir, que aún estoy vivo, siendo útil y en plenitud de capacidades, y si se puede, en mi mejor momento. Entonces ¿hay o no hay motivos para la euforia?
No sé que me depara el futuro, pero desde dónde estoy es luminosos, quizá no más próspero, pero emocionante, desafiante, nuevo y diferente. ¿Quién no siente una excitanción profunda por lo desconocido? A estas alturas del partido un raspón más o uno menos no hace daño, al contrario, me demuestra que algo bueno está por venir, que aún estoy vivo, siendo útil y en plenitud de capacidades, y si se puede, en mi mejor momento. Entonces ¿hay o no hay motivos para la euforia?


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