
"El grado de felicidad se mide por la factibilidad de nuestras espectativas. Por eso el hombre sufre cada vez que traza metas que van más allá de sus capacidades."
Danikaze
Pero siempre tiendo a dejarlos de lado, porque sueño con las cosas ya cumplidas sin pensar en el trabajo que cuesta llevarlos a su fin. Las ideas me parece perfectas, pero me desanima el esfuerzo impicado en la realización. Veo el destino más no lo intrincado del camino.
Esta actitud me ha jugado en contra, en muchas ocasiones, derrotado, debo volver a comenzar. La falta de planeación, los sueños inflados...
Hasta cuesta escribir sobre esto, me siento un tonto al descubrir mis incapacidades, la cantidad de iniciativas que han quedado en el camino. Quizá deba hacer caso a quien ha dicho: Hay que tener aspiraciones elevadas, expectativas moderadas y necesidades pequeñas (H. Stein).
Hasta aquí...


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